Todos tenemos prejuicios, pero no se nacen con ellos, sino que se aprenden del entorno que nos rodea ya sea del entorno familiar (la familia: padre, madre, abuelos, hermanos, primos,..) o de la propia sociedad que nos rodea y condiciona.
El tener prejuicios es sinónimo de tener barreras que nos limitan y nos ajustan a la sociedad, son impone los limites de actuación por así decirlo.
Una vez que mi prejuicio (idea) está instalada en mí, me hace actuar en consecuencia, lo que conlleva al fracaso, a la discriminación y al rechazo social.
El status socio-económico, es el que muestra las diferencias, y diferencias los diferentes status que existen, y son elementos tales como: coches, casas, ropa con la que vistes,.. Sin embargo, somo iguales desde la vista antropológica.
Un maestro no debe de tener prejuicios, sino jamás superará sus limitaciones y no logrará dar una visión optimista y fundamental de su personalidad. Por tanto, hay que eliminar los prejuicios.
Las broncas o regañinas se deben de dar de una manera óptima y adecuada para que surjan efecto, el efecto esperado. Algunas de las pautas que se deben seguir son:
Echarla a solas.
Ir al grano. Evitar rodeos
El motivo de la bronca son
siempre hechos, no la persona
en su conjunto
Cuidar el tono
Aportar alternativas hacia la
conducta deseada
Equidad
Tras la bronca, reforzar cualquier
aproximación a la conducta
deseada
Zanjar la cuestión tras la charla y
manifestar confianza nueva
Llevando a cabo estos hechos conseguiremos de una manera adecuada que nuestras broncas surjan el efecto deseado.
El día 10 de Diciembre, es el Día de los Derechos Humanos. Todas las personas tenemos las mismas necesidades básicas que deben ser atendidas para que podamos desarrollar una vida digna. Para vivir bien de manera adecuada, necesitamos que se garantice nuestra seguridad, que se respete nuestra autonomía, que haya libertad, que se promueva la igualdad y que reinen la justicia y la solidaridad. Éstos son los grandes valores que fundamentan una vida en común satisfactoria y adecuada. Los derechos humanos sirven para conseguir que estos valores se hagan realidad.
Reconocer la existencia de derechos humanos es aceptar que cualquier persona puede exigir algunas cosas importantes y necesarias para vivir. Por ejemplo, todos podemos exigir que se respete nuestra vida, que no se nos maltrate, que se garantice nuestra libertad, que se nos trate igual que a los demás, que se nos ofrezcan medios para cuidar de nuestra salud y recibir educación.
El filósofo Immanuel Kant defendió la importancia de los derechos al explicar la diferencia que hay entre las cosas y las personas. Las cosas, según Kant, tienen un valor relativo al que llamamos precio, pero las personas tienen un valor absoluto en sí mismas al que llamamos dignidad. Por eso nunca debemos tratar a las personas sólo como un medio para conseguir nuestros objetivos. Kant creía que la dignidad de las personas nos obliga a tratar a los seres humanos como fines en sí mismos.
Los derechos humanos están recogidos en la Declaración Universal que aprobaron las Naciones Unidas
en el año 1948. Esta declaración afirma que los derechos humanos tienen cuatro características muy especiales:
Los derechos humanos son universales, porque todos los tenemos por el simple hecho de ser personas, independientemente de nuestras características personales
Los derechos humanos son imprescriptibles, lo que quiere decir que no pueden quitárnoslos nunca porque jamás dejan de tener validez
Los derechos humanos son inalienables, lo que significa que no los podemos ceder a nadie
Los derechos humanos son irrenunciables, porque nadie puede renunciar a ellos.
La Declaración Universal tiene treinta artículos, que todos debemos conocer para que nadie viole nuestros derechos. Aquí tienes una lista resumida de los derechos humanos:
1. Todos nacemos libres e iguales 2. No a la discriminación 3. Derecho a la vida 4. No a la esclavitud 5. No a la tortura 6. Tienes derechos en todas partes 7. Todos somos iguales ante la ley 8. Tus derechos están protegidos por la ley 9. No a la detención ilegal 10. Derecho a un juicio justo 11. Todos somos inocentes hasta que se pruebe lo contrario 12. Derecho a la privacidad 13. Libertad de movimientos 14. Derecho a un lugar seguro para vivir 15. Derecho a una nacionalidad 16. Derecho a casarse y formar una familia 17. Derecho a la propiedad privada 18. Libertad de pensamiento 19. Libertad de expresión 20. Derecho de reunión 21. Derecho a la democracia 22. Derecho a la seguridad social 23. Derechos de los trabajadores 24. Derecho al descanso 25. Derecho a alimentación y vivienda 26. Derecho a la educación 27. Derecho a la cultura 28. Derecho a un mundo justo y libre 29. Deber de respetar los derechos de los demás 30. Nadie puede quitarte tus derechos humanos Todos tenemos los mismos derechos, tanto el niño gitano que no dispone de abundantes cosas como el niño que dispone de multitud de recursos o es simple hecho de ser de otro color. Ante la educación todos somos iguales.
La educación como derecho universal Da igual el país, la nacionalidad o la sociedad, no influye ningún factor; todos tenemos derecho a la educación. La educación es considerada el motor de cambio, y cuanto más educación y más nivel de cambio, se produce un binomio estrecho, el cual siempre nos da un resultado favorable. Cuanto mayor es el nivel socio-económico, se producirá una mayor inversión en educación, lo cual la hace más favorable. "SE DEBE INVERTIR EN EDUCACIÓN YA QUE TENDRÁ VENTAJAS EN UN DETERMINADO ESPACIO TEMPORAL"
La Pirámide de Maslow o Jerarquía de necesidades de Maslow, es una teoría psicológica sobre la motivación humana. En esta teoría (1943), Maslow formuló una jerarquía de las necesidades humanas, y su teoría es que cuando las necesidades básicas se ven satisfechas los seres humanos van desarrollando necesidades y deseos más altos.
Esta jerarquía se suele representar como una pirámide de cinco niveles: en los cuatro inferiores se pueden ver agrupadas las necesidades del déficit, y en el nivel superior está coronado por las necesidades del ser. La idea principal de esta teoría es que sólo prestamos atención a las necesidades más altas cuando las básicas han sido satisfechas.
Las necesidades tienen que ir satisfaciéndose para ir superándolas una a una. Se empiezan en las necesidades básicas, las fisiológicas, que son respirar, alimentarse, descansar,.. Y solo superará y avanzará de manera jerárquica, a las siguientes necesidades para satisfacer. Las siguientes son las de seguridad, que son las relacionadas con la propia seguridad física, es decir, se refieren a sentirse seguro y protegido en el entorno. Al ser satisfecho este segundo bloque de necesidades avanzamos al siguiente, a las necesidades de afiliación, que son las relacionadas con nuestra naturaleza social: amistad, afecto, amor,.. Llegamos por tanto al cuatro bloque de necesidades, las necesidades de reconocimiento, que se incluyen el autorreconocimiento, la confianza, el respeto y el éxito. Y por ultimo, las necesidades de autorrealización, que son las necesidades psicológicas más elevadas del ser humano, estas son: la moralidad, la creatividad, la espontaneidad, la falta de prejuicios, la aceptación de hechos y la propia resolución de problemas.
En el siglo XXI, la educación tendrá una doble exigencia: la educación deberá transmitir, masiva y eficazmente, un volumen cada vez mayor de conocimientos teóricos y técnicos evolutivos, adaptados a la civilización cognitiva. La educación debe estructurarse en torno a cuatro aprendizajes fundamentales:
Aprender a conocer: es un tipo de aprendizaje que tiende menos a la adquisición de conocimientos clasificados y codificados que al dominio de los instrumentos mismos del saber, puede considerarse a la vez medio y finalidad de la vida humana. Aprender a comprender el mundo que la rodea, desarrollando sus capacidades profesionales. Sin embargo, puesto que el conocimiento es múltiple e infinitamente evolutivo, resulta cada vez más utópico pretender conocerlo todo. Aprender a conocer supone aprender a aprender, ejercitando la atención, la memoria y el pensamiento.
Aprender a hacer: aprender a conocer y aprender a hacer son, en gran medida, indisociables. Pero lo segundo está más estrechamente vinculado a la cuestión de la formación profesional. Los aprendizajes deben de evolucionar y ya no pueden considerarse mera transmisión de prácticas más o menos rutinarias, aunque éstas conserven un valor formativo que no debemos desestimar. El dominio de las dimensiones cognoscitiva e informativa en los sistemas de producción industrial vuelve algo caduca la noción de calificación al, entre otros en el caso de los operarios y los técnicos, y tiende a privilegiar la de competencia personal.
Aprender a vivir juntos: los seres humanos tienden a valorar en exceso sus cualidades y las del grupo al cual pertenecen, lo que se considera como prejuicios. Si la relación se establece en un contexto de igualdad y se formulan objetivos y proyectos comunes, los prejuicios y la hostilidad subyacen y dan lugar a una cooperación más serena, llegando a la amistad. La educación tiene una doble misión: enseñar la diversidad de la especie humana y contribuir a una toma de conciencia de las semejanzas y la interdependencia entre todos los seres humanos. "La participación de los profesores y alumnos en proyectos comunes puede favorecer la relación entre los educadores y educandos"
Aprender a ser: es un principio fundamental, la educación debe contribuir al desarrollo global de cada persona: cuerpo y mente, inteligencia, sensibilidad, sentido sintético, responsabilidad individual, espiritualidad. Nos forma en nuestro propio pensamiento autónomo y crítico, siendo capaces así de realizar un propio juicio de valor. Por tanto, se debe de conferir a todos los seres humanos la libertad de pensamiento, de juicio, de sentimientos y de imaginación. Los motores principales parece ser la innovación tanto social como económica , hay que conceder un lugar especial a la imaginación y a la creatividad.
Lo educativo no es solo lo que pasa en las escuelas, es todo lo que sucede al individuo desde que nace hasta que muere, todas las experiencias, todo lo que aprende fuera de los centros escolares. Por tanto debemos distinguir 3 ámbitos educativos que conjuntamente formal al hombre/mujer educado:
Formal: Es el tipo de educación con el que obtenemos un título académico, lo asociamos con la educación primaria, secundaria, estudios superiores.. etc. Es lo que aprendemos en instituciones, con los profesores en el aula.... es un tipo de educación regulado, intencional y planificado.
No formal: Es el tipo de educación que recibimos fuera del ámbito escolar como sería el caso de las actividades extraescolares como por ejemplo el ir a una academia, a fútbol, a baile, a música...etc. La educación no formal está estructurada en objetivos, contenidos...
Informal: Sería todo aquello que aprendemos a lo largo de nuestra vida, por medio de experiencias como por ejemplo en casa, en la calle, con los amigos.. Es un aprendizaje que no está estructurado y a al finalizar el aprendizaje no se obtiene ningún certificado que demuestre nuestro aprendizaje.